Horizonte

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Vengo desde mi luto,
vengo puntualmente,
tercamente,
completamente vengo
y abrazo al ser común,
al individualizado,
y abrazo a las mínimas clavijas,
a las cavidades adjetivas,
no a las sustantivas.

Entro aquí, aquí mismísimo,
entro enteramente,
totalmente,
absolutamente entro
y pongo el último trozo de mi único motivo,
el resto de mi hambre
mi lengua en punta,
mi lengüeta, mi lengüita.

Ordeno mis jaulas,
ordeno unánimemente,
dulcemente,
mineralmente ordeno mis jaulas:
primero el cascabel que me calla,
luego la oruga urgente,
la encarnada,
la luminosa.

Vengo, entro, ordeno,
mecánicamente, minuciosamente,
desesperadamente
vengoentroordeno
y no queda rencor ni fiebre en mi mercurio
y no queda cordel con el que atar mis puntos cardinales:
aquel, este, otro, ninguno.




Ilustración: Jean-Michel Basquiat (1982)


Mide mi embrión los días hembra

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Mide mi embrión los días hembra
y los gime huracán;

hasta donde llega mi ademán de cuervo
retira de su nuca lo poco de mi frente
y corta por lo sano.

Está fuerte,
tiene el mes trece mal contado,
tiene el perfil de casi una distancia;

en su segunda cintura aflora
el doble de mi abrazo,
el doble recién parido
de todo mi abrazo.

Quiere saber, él, bruto, lo que yo acaparo:
mis piedras de hablar,
mi manta para la escarcha,
mis gritos ordenados.

No me entiende,
no me deja ningún pájaro,
no me deja en el ceño nada que desatar.

Late mi embrión los días macho
y enloquece.




Ilustración: Paul Klee (1935)


Luz

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Ya sólo estoy para tres adentros
y no es por ceniza ni por alambre,
ni porque mi hiedra amarillee su luto,
simétrica, recién crecida.

Ya me silba la esfera
y a duras penas sigo a mi masa
que responde ombligo a cada paso.
Ya tiene el vinagre mi cólera,
ya esta costilla me sale huérfana,
la pobre huérfana!

¿Pero quién vive realmente?
Si volviese de uñas,
si acariciase mi punta,
si a mi víspera restase mi víspera
tampoco sabría más lluvia
ni dolería más dolor.










Ilustración: Luz  de R. Gil (2015)


Sin título (Ahora)

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A qué esperas que no te pones el abismo,
el que llegó sincero, el más terco?
Qué haces que no calzas tu raíz,
la raíz de paja, la color azafrán?

Por qué no avisas ya a tu mano extranjera?
Se ve en tu ojo izquierdo la lágrima del derecho,
se ve abajo, se ve claramente.

A qué esperas entonces para salir lentísimo
de tu noche luminosa?
No sabes que tu cicatriz te tiene ganas?
No sabes que en singular tu nombre es horrible?

A qué esperas para darle al clavo
clavo y a la fiebre tus íntimos motivos?
No puedes ser piedra,
te traiciona el nervio ópaco,
el siglo que arrastras,
la soledad, tu flor cerrada,
tu cráneo tan blanco,
tu moneda sin garabato.

Y si bebiésemos juntos, el vino sabe bien.
Y si yo te diese una sombra, una pequeña.
Y si me abrazases pero no me abrazases.

A qué esperas? Yo también tengo rencor,
uñas,
tierra en el pie equivocado.










Ilustración: Wayan Sadu, Bitten by a Dog II (2003)


Codicia

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Será que no guiño mis bueyes.
Será que, a veces pares, de uno en uno
mis súbitos caen a flor de mi piel.

Será que no ladro mi espuma.
Será que, a veces pájaros, de una en una
cabalgan azules mis tres cáscaras iguales.

Será que mi pedrada
saca pecho de mi pecho.
Será que mendigo.
Será que soy una mala persona
mala.

Será que elijo
entre mis cuervos al que muerde,
entre mis deseos al pececillo,
entre mis sueños al alacrán que muere.
Será que amo.










Ilustración: Kathe Kollwitz, 1948


Ahora viene una tregua

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Ahora viene una tregua
no sé si anaranjada:
hay que memorizar el número exacto de sus plumas,
dividir despacio sus cadenitas,
llegar hasta su violento perdón.

Tantas linternas hacen falta!
Cuidado con el tamaño de sus dientes!
Cuidado con el hambre que dispara!
Con sus nudos blanquísimos,
con su cráneo, con su aullido, cuidado!

Que nadie haga más caso!
Que apresuren su paso las luciérnagas!
Que traigan más lunas los mendigos!

Es grave,
las treguas siempre engañan,
son agujeros.










Ilustración: Nudo de calafete en http://wiki.larocadelconsejo.net/index.php?title=Nudo_de_calafete


Yo ya sé nacer, hube nacido

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Yo ya sé nacer, hube nacido.
Que me perdone mi colmena,
que sea mi hocico el interrogante,
que mi cueva reste su abajo,
que mi espiga sume al menos dos trigos
!

Despacio moví el cráneo, el visible;
mi uña detuvo la espora, la azulada.
Salió así un nudo a tal hora
en el mismísimo cauce.

Perro arriba, desnudo y bárbaro,
a dos pulgares de distancia,
a gritos pares de la raíz,
con la fatiga entera,
con la sal entera.

Acalambrada la noche
donde las lunas estallan,
donde las sogas umbilicales
callan de amor todos sus dientes.

Yo ya sé nacer, hube nacido.
Y sé morir
aunque sea otra costumbre, otro olvido,
aunque no me den de sí
ninguna de mis frentes,
aunque no me den de no
cualquiera de mis espaldas:

yo acuno mi dolor en mi sombra solo
!












Ilustración: Johann Fournier, http://www.ether-elegia.com


No podré saberlo

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Quién no elige su pereza entre remiendos azules
o amarillos?
Quién no deja su costilla a mal recaudo
y para peor ocasión su uña delantera?

Quién no encuentra sus sentimientos encontrados?
Quién no llega sin salvo ni conducto?
Quién no tiene en su lengua el amargo pero el dulce
pero el traspiés?

A dónde llevan los lirios, las pausas?
Los erizos, qué proponen?
A dónde aquella tijera que se atraganta?
El lastre que se agarra, a dónde?

Yo no podré saberlo.
Yo me escondo delante de mi máscara.
Yo aventuro mi segundo ombligo y mi previsible silueta.
Yo tengo el buey cerca,
la sal cerca,
la nieve cerca.
Yo no podré saberlo.






Ilustración: Usovich Alexsey


Entra mi homínido

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Entra mi homínido que sabe casi nada
pero no sabe que la oruga tiene su propia ley,
que la pobreza hace su propio surco,
que las alas sólo son manitas emplumadas.
Seré un principio.

Sello mi cicatriz con las arrugas de mi pan,
pliego mi bisagra con las arrugas de mi pan
y pregunto cuál es el valor de mi grito,
y cuento cuantas lágrimas hay en mi docena.
Seré un menos.

Me calzo la pezuña
y me duele la paz agitadísima,
y, ya de frente, medito en mi solas
con toda mi muchedumbre en las espaldas.
Seré un libre.

Me llevo la peor parte de mi parte
y con los mendrugos de mis sobras
pasa que celebro cada una de mis órbitas
y cada varias de mis hambres.
Seré un final.






Ilustración: Krijn van Noordwijk en http://www.krijnvannoordwijk.com/content/_3022886197_large.html


A propósito ...

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A propósito de mis párpados
empuño dos palomas negrísimas
y la de en medio ennegrecida.

A propósito de mi cántaro
rompo la sed de mi fuente.
Rápido la primera vez
y rápido la segunda.

A propósito de mi cuna
anudo una gotita de mi padre
y una luna de mi madre.

A propósito de mi lejos
acerco más mi luto a mi línea.
Hay días que no sé parar ningún golpe despierto.









Ilustración: Alexey Usovich


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