Sin título (Ahora)
A qué esperas que no te pones el abismo,
el que llegó sincero, el más terco?
Qué haces que no calzas tu raíz,
la raíz de paja, la color azafrán?
Por qué no avisas ya a tu mano extranjera?
Se ve en tu ojo izquierdo la lágrima del derecho,
se ve abajo, se ve claramente.
A qué esperas entonces para salir lentísimo
de tu noche luminosa?
No sabes que tu cicatriz te tiene ganas?
No sabes que en singular tu nombre es horrible?
A qué esperas para darle al clavo
clavo y a la fiebre tus íntimos motivos?
No puedes ser piedra,
te traiciona el nervio ópaco,
el siglo que arrastras,
la soledad, tu flor cerrada,
tu cráneo tan blanco,
tu moneda sin garabato.
Y si bebiésemos juntos, el vino sabe bien.
Y si yo te diese una sombra, una pequeña.
Y si me abrazases pero no me abrazases.
A qué esperas? Yo también tengo rencor,
uñas,
tierra en el pie equivocado.
Ilustración: Wayan Sadu, Bitten by a Dog II (2003)
Posted by
Ramón Gil
viernes, 28 de marzo de 2014
19:17
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Que feliz encuentro!
Anónimo
12 de febrero de 2015 a las 12:41