1.
Hoy mi tuerto se quedó en mi ojo
vigilando mi única lágrima.
Hoy ya tengo menos carne
y la uña que le crece a mi muerto
es menos arma para mi batalla.
Me acerco en dos a tus dos almas,
aterrado,
empuñando una finísima cuchara.
En tus costuras rompo fugaz una estrella.
Mi gesto se destiñe en tu espuma,
mi ala quema tu hoguera,
mi propia ala.
2.
Digo “es así” y nace un desierto:
primero la cola, luego un punto
y, al fin, la cáscara.
Mi mapa mudo habla por mí.
Flaqueo en la frontera izquierda,
en la oreja derecha
escucho claramente
mi culpa,
mi rueda.
Mi reloj de arena adelanta sus gritos.
Todo mi cuerpo, créeme,
cabe en mi mandíbula.
Ilustración: Jaume Plensa, Lips - Eyes, 2006






Perdoa-me. Por respeito a tua língua (que não domino), anoto o comentário na minha. Belíssima forma do "olhar" me apresentas no poema. Estarei atento a outras "ocasiões" como essa.
Abraço.
Gilson (Goiânia, Brasil).
Imaginário
21 de agosto de 2011 01:04