Uno







Recién golpea mi dos a mi peldaño
me tiemblan más fuerte mi pie mineral
y mi alga pura.
Es mi fiebre agrietando su cuarenta,
es el hocico de mi pobre muerto pobre,
es la ira que mosaica mi mejilla diestra,
la humana.

Recién acaba la doblez que me pongo
algo me encoje en tres mitades.
Será el sudor del pan en mi frente,
será el error de mi margen,
será la sed que despacia mi mejilla zurda,
la humana.

Recién arde mi grillo su arrullo enamorado
me alcanza la lluvia mucho menos en mi norte.
Fue la única sombra única,
fue el cuerpo incendiando mis racimos.
Fueron centros,
fueron mareas de distancia.










Ilustración: Stéphane Fugier, http://stephane.fugier.free.fr


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