Yo vine a celebrar mi hueco









Yo vine a celebrar mi hueco,
el que cuida mi miedo luminoso,
el que me crece tristemente en la tristeza,
en mi misma tristeza.
El que me desea azul, hoyo azul, huesecillo.
El que cojea en mi tobillo y mi escalera.
Mi hueco nudo que enlaza mi piel y mi coraza,
el que regala mi brazo al manco,
el que cierra el párpado de mi tuerto,
el que pone al pan mi nombre
y come.

Voy al canto: de tres en tres mis dientes rodaron
a su nube blanquísima;
mi sudario, mi alegría, mi plegaria,
mi duérmeme mi noche y mi media noche
se pusieron desde su entereza a verme entero,
a verme entero enteramente,
y era primero cuerpo y después perfil,
y más pronto espalda y más tarde viento.

No sólo estaba yo: cada uno, sé,
es capaz de poseer un rayo,
es capaz de morir,
de hacer silencio al caer,
de pensar, de sufrir, de creer,
de seguir muriendo
diariamente.

Es lo de uno, lo sé, hacer público el eco,
duplicar la sombra,
agarrar la vida en su mitad,
perder siempre sus mitades.

Yo solamente vine a celebrar mi hueco.







Ilustración: ?


Nota:
Isabel Tejada, poeta y gata,
cita el verso de este título
http://susurroypienso.blogspot.com.es/2012/11/nina-nadie-nada.html
Abrazos Bel!

Lilian Elphick, conversadora de tigres, escoge los dos primeros versos del poema
http://lilielphick.blogspot.com.es/2012/12/k-en-refugio.html
y yo lo celebro asombrado.
Gracias Lilian

2 comentarios :: Yo vine a celebrar mi hueco

  1. Claras influencias vallejianas. El "Cholo" se desgrana en cada verso. De cualquier forma me gusta tú poema.

    Un saludo.

  2. A Vallejo lo leo sin ojos.
    Gracias por el comentario, Tomás. Nos leemos.
    Ramón

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