Variaciones Charlie Parker



Nunca he sido músico pero siempre he querido tocar un saxofón. Alguna vez me he imaginado siendo el artista invitado de un pequeño club de jazz. Me veo en el escenario acompañado de una batería y un piano haciendo filigranas con mi saxo dorado. Es extraño porque no me veo tocando, por ejemplo, un clarinete ni mucho menos una trompeta, pero sí un saxofón. Entre pieza y pieza puedo oír los murmullos del público mientras bebo un trago de ginebra seca. Supongo que esta fantasía viene porque siempre he creído que a las mujeres les atraen los músicos y particularmente el saxo alto que es el que tocaba Charlie Parker. Entonces cierro los ojos y comienzo a tocar. Es fácil, mis manos hacen un dibujo en el aire e invento los acordes de una melodía nunca antes escuchada.

Mi historia siempre acaba bien, quiero decir que siempre me quiere la chica que quiero. Aunque, a veces, prefiero quedarme tocando cuando ya el club está cerrado y no hay gente. Toco para mí. Sólo para mí exploro mi silencio. Entonces se escuchan las notas más puras, sí, un sonido que me da alas blancas para seguir más alto en la escala de mi saxo.

También es posible que mi afición a inventarme como saxofonista provenga de una lectura temprana del cuento de Cortázar “El perseguidor”. Estoy seguro que alguna vez yo también le dije a Miles Davis “Esto lo estoy tocando mañana... Miles... Esto ya lo toqué mañana”*.

Cuando leí el diálogo del saxofonista que había perdido su saxo en el metro, tuve la sensación de comprender lo que era la música. Sí, debió ser en ese momento cuando yo empecé a tocar:

“Si quieres saber lo que realmente siento, yo creo que la música me metía en el tiempo. Pero entonces hay que creer que este tiempo no tiene nada que ver con... bueno, con nosotros, por decirlo así”**

Mis alas tocan pasado mañana en París. Las calles estarán mojadas y después de la última ginebra una sóla persona me acompañará hasta el final.





* y ** Son palabras de Johnny, el saxofonista del relato de Julio Cortázar "El perseguidor" en "Las Armas Secretas", 1959, dedicado In Memorian Ch. P.
Ilustración: Ales Lamr, "Eyes"

2 comments :: Variaciones Charlie Parker

  1. ...y todos aquellos campos de urnas...

  2. Aquí ando cosechando poemas y me encuentro con Charlie Parker y el que corta el azar, Cortázar. Yo quise ser una cantante de jazz,pero ya ves.
    Te dejo este enlace:
    http://lilielphick.blogspot.com/2007/03/ros-temporales-en-el-perseguidor-de.html

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