
Un límite es el centro.
Voy con mi candado y mi sombra.
Voy
          pero me alejo.
Muevo mis raíces,
          rápido muevo mis raíces.
Arrastro la tierra, la carne, las cenizas,
la luz que encierran mis noches.
Abandono los adornos,
los relojes,
abandono un espejo que recuerdo
jaula.
En el aire un río de alfileres.
En el aire unos pájaros bucean;
          beben en el río,
          beben llaves.
Voy herido en mis heridas.
Voy
con alas azules,
con pausas en mi vértigo,
con alas oscuras,
          con alas azul oscuras
voy
          pero me alejo.
Braceo,
          gruño, araño,
          ladro
          largos, secos ladridos de hielo.
Voy
pero me vencen ojos.
El centro es un límite que dispara ojos.
Voy
y una mitad de lo que soy
mendiga a las madres sus signos:
        nace la mitad que no soy,
        nace más mi dentro,
        nacen hogueras en mi dentro,
        nacen palabras.
El centro es un límite negro,
un final que teje a punto lo neutro
y desaparece.
Ilustración: Hanns Schimansky, Untitled, 2007

Buenísimo.
Un brazo (a)
L.
Abol
14 de marzo de 2010 a las 19:20Gracias Lilian
Un abrazo tan largo como Chile
y también para Chile.
Ramón
Ramón Gil
15 de marzo de 2010 a las 0:57