
Ella era la detective de mis años.
Yo la lentitud del relámpago que alumbraba su arcilla.
Ella era el pálpito inmóvil de mis huellas.
Yo las palabras de su máscara, el incendio de su ceniza.
Ella era la entraña visible, la deuda, el simulacro.
Yo la sombra, la nada, la oscura saliva.
Ella era la hora ignorada.
Yo su lágrima, su arena, el agua de su arena, su herida.
Ella era blanca, azul, blanca, negra.
Yo el gusano solo nacido de su semilla.
Ella era una cuerda de hielo;
          era el hambre, la fiebre, el búho.
Yo la alondra,
el silencio,
la oscura saliva.
Ilustración: Christina Chalmers, I Am Wind, Grass, Rain, a Deer No. 2

Notas de un poema
1.
Mi muerte es la detective de mis años
2.
Soy cobarde.
En su cuerpo y en su pausa soy cobarde.
3.
Mi muerte investiga mis silencios
4.
El corazón del búho late en sus ojos
(siempre hay un búho de día
con los ojos cerrados)
5.
Ella escribe mis silencios a una velocidad de vértigo.
6.
El suicida:
Yo soy el detective de mi muerte.
7.
El místico:
Yo soy la causa, me nace Dios.
8.
Los fragmentos de mi vida
juntos
la hacen desaparecer.
9.
Desaparezco yo, el dibujo.
10.
Ella dibuja a mano alzada sin tener modelo.
A mano alzada,
sin memoria,
huella a huella.
11.
Yo estoy solo con mis gusanos ahora
12.
Ella me hace la vida imposible.
Ramón Gil
21 de marzo de 2010 a las 2:33