
Todas las palabras traen el mismo peligro.
Todos los sueños exigen la misma fe.
Los cuerpos, todos, custodian una muerte sola.
Pensé: mi voluntad no llega a mi deseo.
Pensé: las huellas de los hombres no son continuas.
Pensé: nada al despertar entre las cosas
es real
No veo a nadie y todo se divide.
Pienso: ninguna negación es simple.
Pienso: el juego es anterior a sus reglas.
Viene alguien.
Adivino su fatiga,
su mano junto a la mía.
Ilustración: Tony Bevan, Head Horizon (PC0810), 2008

El poema está bien, pero realmente notable, sobresaliente, eso de "el juego es anterior a las reglas".
Muy bueno.
Anónimo
24 de enero de 2010 a las 15:57